Fuente: El Tiempo, 05/12/2017

Medellín, ciudad pujante en infraestructura verde

La construcción sostenible se ha ido tomando las edificaciones de la capital antioqueña.

Medellín, ciudad de fuerte arraigo a la cultura de innovación y la reinvención, ha sido testigo en los últimos años de la transformación de los paradigmas de su actividad edificadora, que ahora avanza de la mano de la construcción sostenible.

No solo en zonas urbanas de la ciudad sino también en el área metropolitana, constructores, arquitectos y diseñadores han dirigido sus esfuerzos en pro de la conservación del medioambiente a través de edificaciones de altos índices de eficiencia energética, reutilización de recursos naturales y presencia de zonas verdes, donde hoy funcionan numerosas entidades públicas y privadas.

Y es que en la actualidad, la urbe enclavada en el Valle de Aburrá posee 12 de los 16 proyectos en todo el departamento que ostentan la certificación internacional LEED (Leadership in Energy & Environmental Design), una serie de iniciativas que representan unos 350.000 metros cuadrados construidos, el 18 por ciento del total de proyectos en el país.

“Medellín tiene un comportamiento interesante, el mercado de proyectos inmobiliarios con criterios de sostenibilidad integral es dinámico y con un crecimiento constante. Entre los sistemas y soluciones más importantes están consideraciones sobre la localización del proyecto, la cercanía a medios de transporte, el uso de materiales con criterios de sostenibilidad y con información transparente respecto a sus procesos de manufactura y la calidad ambiental interior”, señala Cristina Gamboa, directora ejecutiva del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible.

A continuación, algunas edificaciones verdes e icónicas del paisaje medellinense:

Edificio EPM: Versatilidad y zonas verdes

Entre la avenida del Río y la carrera 58, en el sector conocido como La Alpujarra 2, contiguo al Teatro Metropolitano y al Palacio de Exposiciones y Convenciones, se encuentra el edificio de oficinas más grande del país: la sede principal de Empresas Públicas de Medellín (EPM), instalaciones de unos 156.000 metros cuadrados de construcción -de los cuales 126.000 son cubiertos- disponibles para albergar cerca de 4.000 empleados.

Este inmueble ha pasado por un proceso de modernización que hoy le permite contar con una terraza verde de plantas que mantienen la humedad y bajan la temperatura en sus 13 pisos y amplios ventanales y mobiliario de menor altura que permite entrar buena cantidad de luz natural, minimizando los costos de energía por iluminación artificial, así como balcones interiores con zonas verdes.

Asimismo, “los espejos de agua que originalmente fueron diseñados como protección frente a atentados terroristas durante la escalada de la violencia en los 80´s hoy son su mayor atractivo estético ciento por ciento natural”, afirma Horacio Valencia Corrales, jefe del departamento de Arquitectura de EPM.

Distrito térmico La Alpujarra – EPM: El Edificio-máquina

Desde su entrada en funcionamiento al 100 por ciento a finales de 2016, esta red de distribución urbana subterránea surte de aire acondicionado al Centro Administrativo de Medellín, entre los cuales se destacan los edificios de la Alcaldía de Medellín, el Concejo Municipal, la Gobernación de Antioquia, la Asamblea Departamental o la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian).

A través de la circulación de aire frío a través de un turbogenerador, el Distrito Térmico La Alpujarra cuenta con un enfriador de absorción de calor indirecto que es silencioso, no tiene vibración y no utiliza sustancias refrigerantes que afecten la capa de ozono, “evitándole a los edificios un sistema individual de aire acondicionado, lo que significa un gran ahorro de energía”, señala Horacio Valencia.

Siendo el primero de su tipo en América Latina, se calcula que este complejo provee un ahorro de energía que oscila entre un 15 por ciento y un 20 por ciento para los edificios del área de influencia en relación a los consumos registrados antes de su entrada en funcionamiento.

Nueva Sede Isagén: Muro vegetal y regeneración de energía

Ubicado en la transversal inferior, entre la carrera 30 con calle 10c, este edificio, de 25.000 metros cuadrados, siete pisos de oficinas, 770 puestos de trabajo y 45 salas de reunión, fue diseñado y construido por la firma de arquitectura AIA y, en el 2013, recibió la certificación LEED en grado oro.

Entre las características sostenibles que motivaron este galardón, se destaca su consumo de energía optimizado gracias a una tecnología en ascensores que regenera energía, paneles solares que suplen la demanda energética dentro y fuera del edificio, y un muro vegetal que cubre los seis pisos del bloque de parqueaderos.

Cabe destacar que el impacto a la fauna nocturna del sector es mínimo, ya que las cortinas poseen un sistema de reloj astronómico que las hace cerrar automáticamente en las noches minimizando el reflejo de la luz interior, la cual disminuye su intensidad automáticamente a lo mínimo posible.

Complejo Ruta N: Diseño inteligente

El centro de innovación para la generación de empleo en Medellín reside en unas instalaciones de cerca de 32.000 metros cuadrados y tres torres, las cuales conforman un complejo que obtuvo en el 2014 la certificación LEED en grado oro, convirtiéndose así en el primer edificio de carácter público en obtener este reconocimiento en el país.

Su principal elemento de arquitectura sostenible es su fachada “flotante”, llamada así por su estructura despegada del corte del edificio. Lizeth Herrera, jefe de Infraestructura de Ruta N explica que este diseño permite la “recirculación del aire y favorece que el ambiente sea muy fresco”.

Herrera agrega que el sistema de aire acondicionado en la primera torre es adiabático, no mecánico, por lo que extrae aire frío del edificio y lo pone a circular por todo su interior para finalmente hacerlo salir por la terraza. De igual manera, su sistema de recicla las aguas lluvia por medio de un tratamiento especial en tanques; líquido que luego es usado en los sanitarios y en los jardines del edificio.

Orquideorama: Arquitectura inspirada en la naturaleza

La interacción entre el diseño arquitectónico y los organismos vivos dio origen en el 2006 a este proyecto de 4.000 metros cuadrados de superficie construida ubicado en el Jardín Botánico de Medellín y que hoy es usado como recinto de mariposarios, flores, jardines y pajareras.

Diseñado por Plan B Arquitectos, en sociedad con Camilo Restrepo y J. Paul Restrepo, los 70 hexágonos del Orquideorama se asemejan a una de las estructuras más complejas de la naturaleza: los panales de abejas, soportados por bases o troncos huecos que recuerdan a un bosque. La cubierta intercala diferentes tipos de tejas metálicas y de policarbonato que aseguran la reutilización de agua conduciendo el líquido por una serie de bajantes metálicos hasta regar los jardines interiores.

Entre otras particularidades, esta edificación un techo falso o revestimientos de madera de pino proveniente de cultivos reforestados.

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